Buenos días.
En teoría, el asunto era meter chorros de pintura dentro de una caja, meter unas bolas y mover la caja de tal forma que éstas fuesen extendiendo los chorros de pintura.
Iluminada de mí les di unas bolas de porexpan y, como era de esperar al pesar poco, se quedaron pegadas en la pintura nada más meterlas en la caja.
Pero vaya, que esto no fue un problema ¿Que las bolas no ruedan? Pues las hacemos rodar nosotros con las manos.
Por lo visto, ha sido experiencia sensorial total para ellos. No paraban de decir "uy que relajante", "hace como un masaje" o "madre mía que bien se está".
Así que con ello me siento más que satisfecha y orgullosa. El objetivo era disfrutar y obviamente lo han hecho.
Buen finde!

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