Tenemos una nueva inquilina en casa y ayer, pese al súper aire que hacía, salimos deprisa y corriendo a la carrasca de enfrente de dónde vivimos a por unas bellotas.
Mientras alimentamos a la ardilla hablamos sobre los frutos secos, sobre el otoño y sus colores. De hecho las peques decidieron poner la mesa de luz en colores otoñales y fueron cambiándola de naranja a amarillo y rojo.
Pasaron un rato entretenidas aprendiendo vocabulario de esta temporada.
Saludos!


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