Después de rebozarnos en el arenero y de mojarnos con la manguera ¿Qué podía faltar? ¡Ah sí! Embadurnarnos de pintura.
Como estamos en verano y hace mucha calor pues hemos decidido hacer un súper sol. Leire lo ha pintado con pintura de dedos dorada y ha decidido que los rayos tenían que ser palos de polo.
Ha sido una actividad de los más entretenida, divertida y maravillosamente colorida.
Feliz semana.


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