Con unos trozos de cartulina y un poco de cinta adhesiva hemos hecho un circuito para hacer carreras de tapones.
Así, mientras nos divertimos, ejercitamos motricidad pues, por un lado, practicamos la precisión de darle con los dedos al tapón para que se deslice por el suelo y, por otro lado, hay que tener cuidado de no sacar el tapón de los límites del circuito.
Además, aprendemos los números ya que cada tapón tiene uno anotado.
Leire ha tenido doble tiempo de diversión porque, al terminar con los tapones, se ha traído todos sus coches al circuito.
Ahí queda eso! Nuestra versión del juego tradicional de las chapas.



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